La guerra por el talento en videojuegos se ha vuelto paradójica: hay más profesionales disponibles tras años de recortes, pero para los estudios pequeños sigue siendo difícil contratar bien, rápido y con procesos sólidos. En ese hueco se mete Rocket Game Talent, la nueva agencia fundada por Fiona Cherbak, veterana de PlayStation Worldwide Studios y Xbox Game Studios, con una propuesta muy concreta: actuar como equipo de recruiting y “talent operations” fraccional para indies y estudios en crecimiento que no pueden permitirse un departamento interno completo. 

Cherbak resume el enfoque con una frase que define bien el posicionamiento: llevar “expertise Fortune 500” sin el coste de un “full-time hire”.  La idea no es solo “buscar candidatos”, sino trasladar a equipos pequeños lo que en compañías grandes suele marcar la diferencia: sistemas, métricas, procesos, employer branding y una operativa de contratación que reduzca fricción.

Qué ofrece Rocket Game Talent (más allá del recruiting clásico)

Según la web de la compañía y la cobertura sectorial, Rocket Game Talent cubre full-cycle recruiting —desde sourcing y screening hasta negociación y onboarding— tanto para roles permanentes como de contrato.  Pero el valor diferencial está en la capa de infraestructura: diseño de workflows, implementación de ATS (Applicant Tracking Systems), entrenamiento de entrevistas, métricas de talento y soporte en programas de diversidad, campus recruiting y presencia en eventos de industria. 

Dicho de forma simple: intenta ser “tu equipo de People/Talent” sin obligarte a crear esa estructura en nómina. En un mercado donde muchos indies arrancan con 10–30 personas y de repente escalan a 50–80 en plena producción, ese punto intermedio suele ser el más peligroso: contratas deprisa, sin proceso, y pagas el error con rotación, retrasos y desgaste cultural.

Por qué importa quién lo lidera

El argumento de Cherbak es su historial. Rocket Game Talent destaca que, en Xbox Game Studios, lideró operaciones de talento para 23 estudios first-party a nivel global.  Y en PlayStation, encabezó reclutamiento para equipos que han entregado múltiples títulos de alto perfil.  En su comunicación personal, Cherbak explica el giro como un retorno a apoyar estudios más pequeños, aplicando aprendizajes de herramientas, campañas de engagement y programas de contratación inclusiva de entornos corporativos a equipos que necesitan “hacerlo bien” con menos recursos. 

Un mercado con hueco real

Rocket Game Talent entra en un segmento donde ya operan firmas reconocidas como Aardvark Swift o iï Connection, especializadas en contratación para videojuegos.  La diferencia es el énfasis: Cherbak apuesta por “talent ops fraccional”, no solo por placement. En un contexto donde muchos estudios han recortado estructuras internas y quieren flexibilidad (sin renunciar a procesos serios), el modelo puede encajar.

Para la industria, la lectura es clara: en 2026 no basta con “encontrar gente”. Hay que contratar con sistema. Y si los indies quieren competir con los salarios, marca y estabilidad percibida de los grandes, necesitan profesionalizar cómo atraen y cierran talento. Rocket Game Talent nace exactamente para eso: convertir la contratación en ventaja operativa, no en un cuello de botella permanente.