Puede que pienses que el hecho de que Street Fighter 6 sea legal para esports en Switch 2 no sea gran cosa, pero lo es, y mucho. Desarrollado por Capcom y lanzado en 2023 con gran reconocimiento de la crítica, la sexta entrega de esta longeva saga de lucha se convirtió en un pilar de los eventos de esports poco después de su lanzamiento.

Por eso fue una grata sorpresa cuando Capcom anunció una versión para Switch 2 de Street Fighter 6 para el lanzamiento de la consola el 5 de junio, incluyendo el juego completo y sus dos pases de temporada. La gran duda estaba en la característica de juego cruzado, que significa que los jugadores pueden enfrentarse contra otros en PC, PlayStation 5 y Xbox Series S/X. Algunos se preguntaban si el juego sería admitido en eventos de esports, como el World Tour de la propia Capcom, y esto se confirmó apenas una semana después del lanzamiento de la Switch 2. Ahora que los jugadores pueden llevar legalmente su Switch 2 a torneos oficiales de Capcom y competir, presentamos el caso para que otros juegos sigan el mismo camino.

Antecedentes

El 9 de junio, la versión 1.02 de las reglas del Capcom Pro Tour fue publicada en su sitio web, añadiendo en la sección B.1 a la Nintendo Switch 2 a la lista de dispositivos permitidos para jugar Street Fighter 6 en torneos aprobados por Capcom. Tener reglas como esta tiene sentido, ya que le da a Capcom el control sobre cuándo y dónde se puede utilizar su juego en eventos de esports a nivel global, y al mismo tiempo aporta legitimidad a la categoría, demostrando lo seria que es Capcom con respecto a los esports.

No es ninguna sorpresa que Street Fighter 6 sea un juego exigente gráficamente. Su estilo artístico y jugabilidad frenética hacen uso intensivo de los recursos de PCs y consolas actuales. Tanto es así, que ha habido informes de consolas PlayStation 5 sobrecalentándose en eventos de esports al ejecutar Street Fighter 6. Por eso, que la versión para Switch 2 sea ahora legal en estos torneos tiene sentido, ya que aporta muchas ventajas. Entre ellas, una configuración más sencilla y rápida, en comparación con una PS5 o un PC potente. Además, el juego funciona tan bien como en otras consolas, sin latencia adicional, lo que garantiza la misma experiencia.

Si sumamos estos factores al hecho de que la Switch 2 se ha convertido en la consola más vendida de todos los tiempos en solo siete días desde su lanzamiento, no es descabellado pensar que hay un gran potencial para que más juegos sigan el ejemplo de Capcom y se declaren legales para esports en esta plataforma.

Impacto en los esports

Capcom ya había declarado que Street Fighter 6 fue desarrollado pensando en los esports, así que no fue una sorpresa que se aprobara su versión para Switch 2. Pero esta decisión permite ahora que los jugadores lleven su consola portátil a torneos oficiales, en lugar de transportar consolas grandes o costosos PCs.

Hacer que un juego sea “legal” para esports ayuda a que jugadores, espectadores y organizadores de torneos tengan la seguridad de que puede formar parte de los torneos sin riesgo de trampas ni desequilibrios no corregidos.

También tiene un impacto reputacional. No olvidemos que Street Fighter es una saga que prácticamente definió el género de lucha con Street Fighter II en 1991. Por tanto, es fundamental para Capcom asegurarse de que la última entrega esté a la altura de las expectativas de los fans y pueda disputarse en torneos oficiales en todo el mundo.

¿Por qué otros juegos deberían seguir el ejemplo?

Aunque las reglas de Capcom son propias, otros desarrolladores como Bandai Namco con Tekken 8, o Valve con Dota 2 y Counter-Strike 2, también disponen de sus propias normas para que sus juegos puedan incluirse en torneos oficiales. Sería ideal unificar criterios en la industria, pero mientras tanto, sería positivo que otros estudios imiten este enfoque, lo que daría mayor legitimidad a los esports.

En este sentido, sería interesante que ciertos próximos lanzamientos se declaren “legales para esports” desde el primer día. El primero es Virtua Fighter 6, actualmente en desarrollo con fecha estimada para 2026. Su productor, Riichirou Yamada, declaró en una entrevista con Famitsu que hay mucho potencial para que el juego brille en torneos y entre streamers: “Virtua Fighter brilló por sus jugadores estrella. Queremos que estos jugadores se conviertan también en streamers populares.

Otro ejemplo es Sparkball, un MOBA 4v4 tipo brawler, disponible como demo para PC. El CEO de Opti Games, Chandler Thomlison, declaró en una entrevista que el juego está pensado para esports desde su concepción: “La gente puede entender el juego con facilidad, y su ritmo rápido y partidas cortas nos posicionan muy bien para crecer en este nicho.

En definitiva, declarar más juegos como “legales para esports” los hace más atractivos tanto para jugadores como para organizadores y fans. Si Virtua Fighter 6 y Sparkball llegan al mercado con sus propias reglas definidas desde el principio, no sorprendería verlos muy pronto en eventos competitivos.

Conclusión

Capcom marcó el camino para los juegos de lucha hace más de 30 años con Street Fighter II, y ahora lo está haciendo de nuevo al establecer reglas claras para la legalidad de sus títulos en torneos de esports. Saben el valor que tiene Street Fighter, pese a tropiezos como Street Fighter EX o Marvel vs Capcom Infinite.

Si otros desarrolladores siguen el ejemplo de Capcom, también podrían beneficiarse enormemente. Establecer normas claras para cada juego aporta legitimidad a los esports. Aunque sería ideal contar con un estándar común, el paso que ha dado Capcom —alineado con el éxito de Switch 2— demuestra lo importante que es establecer estas reglas para asegurar el crecimiento de los esports a nivel mundial.