El mercado de tarjetas gráficas dedicadas para PC acaba de cruzar una línea psicológica: según los datos de Jon Peddie Research (JPR) para Q4 2025, Nvidia controla el 94% de los envíos de GPUs add-in board (AIB), mientras AMD cae a ~5% e Intel se mantiene en ~1%. En la práctica, una categoría que durante años se narró como una carrera de dos (o incluso tres) caballos se parece ahora a un ecosistema de un solo proveedor

El cambio trimestral puede parecer “solo” de 1,6 puntos a favor de Nvidia, pero el daño real está en la trayectoria anual de AMD. JPR y la cobertura especializada señalan que AMD pasó de alrededor de 17% en Q4 2024 a un desplome en 2025, con un rebote puntual y vuelta a caer hasta el entorno del 5% al cierre del año. Es decir: en cuatro trimestres, AMD habría perdido más de dos tercios de su cuota en AIB. 

Menos unidades en pleno “holiday quarter”: señales de fatiga en el mercado

Otro dato que refuerza el contexto es que Q4 2025 bajó 4,4% en envíos secuenciales, hasta ~11,5 millones de unidades, pese a ser el trimestre navideño donde normalmente se dispara la demanda. JPR atribuye esta caída a dos vientos en contra: costes de memoria (DRAM) elevados e incertidumbre arancelaria, que habría adelantado compras a Q2 y Q3 dejando un Q4 más flojo. 

Además, la penetración de PCs de sobremesa que se envían con una GPU dedicada cayó hasta el 55% (–12,3 puntos vs. Q3), señal de que el precio y la presión de componentes están empujando a más usuarios hacia portátiles potentes o gráficos integrados “suficientes”. 

Steam también apunta en la misma dirección (con un matiz importante)

En paralelo, la Steam Hardware Survey de febrero de 2026 mostró un salto espectacular de la RTX 5070, que pasó de 2,87% a 9,42% en un mes, el mayor incremento mensual registrado para una GPU en la encuesta. Varios analistas creen que el dato puede estar distorsionado por el “mix” regional y un pico de participación de China durante el Año Nuevo Lunar (los cibercafés suelen sesgar el muestreo). Aun así, incluso con esa cautela, la señal es la misma: la tracción visible está del lado de Nvidia

¿Por qué se hunde AMD? Producto, narrativa y confianza

El diagnóstico que aparece repetido en el análisis del sector mezcla estrategia y ejecución. AMD ha insistido en priorizar volumen “mainstream” frente a perseguir la cima del stack, pero ese plan necesita dos cosas para funcionar: (1) disponibilidad real en canal y (2) confianza sostenida del usuario. En 2025, AMD sufrió golpes reputacionales por decisiones y mensajes sobre soporte de drivers (incluida la polémica de “maintenance mode” para ciertas generaciones), justo cuando el mercado se volvía más sensible al riesgo de compra. 

Intel, por su parte, sigue sin convertir su presencia en cuota significativa: su ~1% lo deja fuera de cualquier rol disciplinador del mercado en precio o innovación a corto plazo. 

Qué significa un “monopolio de facto” para PC gaming

Si Nvidia mantiene esta posición, las implicaciones son directas:

  • Precios más rígidos: menos competencia real reduce presión para ajustar márgenes.
  • Riesgo de supply shocks: cualquier problema de memoria o canal impacta más si el mercado depende de un único actor.
  • Desarrollo y optimización: el soporte de estudios tiende a seguir donde está el volumen, lo que puede alimentar un círculo vicioso contra AMD.

JPR, de hecho, proyecta un declive compuesto anual en envíos AIB (–5,9% en el horizonte de su forecast), sugiriendo que el mercado de GPU dedicadas podría vender menos unidades a futuro, aunque la base instalada se mantenga por ciclos de renovación más largos. 

En resumen: el dato del 94% no es solo una curiosidad estadística. Es una alerta de estructura. Y en un PC gaming cada vez más sensible al precio —y a la disponibilidad—, la pregunta ya no es quién gana la generación. Es si queda competencia suficiente para que el mercado se comporte como un mercado.