El CEO de Supercell advierte que la nueva Ley de Equidad Digital de la UE “romperá la forma en que funcionan muchos juegos”
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso la creación de esta legislación en diciembre de 2024
Ilkka Paananen, CEO de Supercell, el estudio finlandés propiedad de Tencent responsable de Clash of Clans y Hay Day, ha advertido que la próxima Ley de Equidad Digital (Digital Fairness Act, DFA) de la Unión Europea podría “romper la forma en que funcionan fundamentalmente muchos juegos”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso la creación de esta legislación en diciembre de 2024, señalando que debe abordar “las técnicas y prácticas comerciales poco éticas relacionadas con los patrones oscuros, el marketing de influencers, el diseño adictivo de los productos digitales y la creación de perfiles en línea, especialmente cuando se explotan las vulnerabilidades de los consumidores con fines comerciales”.
Según la Comisión, la DFA busca especialmente proteger a los menores en línea y ofrecer pautas “claras y aplicables”. También pretende resolver los problemas detectados en el Digital Fairness Fitness Check (publicado en 2024), que identificó cómo los videojuegos que monetizan mediante ítems virtuales y monedas internas podrían dañar a los consumidores al distorsionar el valor real de las transacciones, fomentando el gasto excesivo.
El informe también mostró “preocupaciones significativas” sobre las loot boxes, las prácticas de marketing asociadas a los objetos virtuales y las pérdidas que los jugadores podrían sufrir si los juegos que contienen sus compras digitales cierran sus servidores.
Hasta ahora, la UE reconoce no haber implementado leyes específicas que regulen el diseño adictivo o características concretas como los ítems y monedas virtuales. Sin embargo, múltiples voces dentro de la Comisión coinciden en que deben definirse con mayor claridad los límites legales del diseño adictivo.
“La consulta de la Ley de Equidad Digital debe incluir un diálogo real con la industria”
Tras la publicación del informe, la Comisión Europea abrió una consulta pública sobre la DFA, invitando a todas las partes interesadas a compartir sus propuestas.
En respuesta, Paananen publicó una carta abierta advirtiendo que el valor de la industria del videojuego europea está “bajo amenaza”, ya que la DFA intentará “desmantelar mecánicas fundamentales para el crecimiento del sector”.
Aunque la legislación aún se encuentra en desarrollo, el directivo señaló que las regulaciones propuestas por la Consumer Protection Cooperation (CPC) Network —una red de organismos nacionales de protección al consumidor de la UE— podrían torpedear por completo las compras dentro del juego y las monedas digitales, convirtiendo el acto de comprar o gastar en los videojuegos en una “pesadilla burocrática”.
Paananen comparó las monedas internas de los videojuegos con las fichas que se compran en un parque de atracciones para acceder a las atracciones: una forma “conveniente y divertida” para los jugadores, ya que evita las transacciones monetarias constantes.
Con las directrices de la CPC Network, cada vez que un jugador usa una moneda del juego —algo que ocurre millones de veces al día— las empresas tendrían que tratar cada uso como una transacción financiera independiente que requiere procesos legales extensos. Mientras tanto, una futura Ley de Equidad Digital podría convertir esas directrices en ley, arruinando la experiencia para jugadores y familias.
Ilkka Paananen, CEO de Supercell
El CEO de Supercell afirmó que las compañías ya priorizan la protección de los consumidores, citando el ejemplo de Brawl Stars, donde la empresa desincentiva el juego prolongado tras 45 minutos.
«Cada decisión que tomamos está guiada por nuestra misión de ofrecer experiencias divertidas, saludables y seguras para jugadores de todas las edades”, explicó. “Si no lo hacemos, sabemos que los jugadores dedicarán su tiempo a otros lugares.
Paananen advirtió que las nuevas regulaciones podrían determinar el futuro de toda la industria europea del videojuego, e instó a otros líderes a colaborar con los legisladores de la UE para garantizar que Europa “siga siendo un continente donde las industrias digitales prosperen”.
En lugar de imponer regulaciones generalizadas que paralicen a la industria sin proteger realmente a los jugadores, deberíamos reforzar los marcos existentes que ya priorizan a los jugadores europeos. La consulta de la DFA debe incluir una colaboración genuina con la industria. Las monedas internas deben seguir considerándose contenido digital bajo la legislación actual, y no clasificarse como ‘representaciones digitales de valor’. Y, sobre todo, cualquier nueva regulación debe basarse en evidencias reales, no en suposiciones hipotéticas, y ser proporcional al daño que pretende prevenir.
Ilkka Paananen, CEO de Supercell



