Los sindicatos de Blizzard Entertainment han ratificado su primer convenio colectivo con Microsoft, la matriz del estudio, tras más de dos años de negociaciones. El acuerdo cubre a aproximadamente 1.900 trabajadores y fija protecciones contra despidos, salarios mínimos, condiciones de teletrabajo y una obligación de negociar el uso de inteligencia artificial generativa antes de aplicarla.
Un convenio de cuatro o cinco años en tres unidades de negociación
El acuerdo, ratificado por voto de la plantilla y anunciado el 9 de septiembre de 2026, tiene una vigencia de entre cuatro y cinco años según el grupo de negociación, según la información recogida por la prensa del sector. Los sindicatos, antes separados por equipos, quedan reorganizados en tres unidades de negociación: una que agrupa World of Warcraft, QA de Blizzard y Hearthstone; otra que cubre plataforma y tecnología, soporte al cliente, localización y desarrollo narrativo y de franquicias; y una tercera formada por Diablo y Overwatch.
El texto recoge varias novedades laborales. Establece un preaviso de despido de 60 días, o su compensación económica. La indemnización incluye una semana por cada seis meses trabajados; la prensa del sector añade un mínimo de cuatro semanas y un tope de 39 semanas, aunque esas cifras proceden de una sola cadena de información. Los salarios mínimos oscilarían entre 51.840 y 70.400 dólares, según la misma fuente.
Derechos de retorno entre equipos, una novedad en el sector
La medida con mayor alcance puede ser el derecho de reingreso: los despedidos pueden volver a la empresa durante 14 meses si surge un puesto adecuado, incluidos empleos fuera de su equipo original. Paul Cox, diseñador sénior de World of Warcraft, subrayó que no se limita a la propia unidad: «No son solo derechos de reingreso en tu unidad; son derechos de reingreso en cualquier trabajo para el que estés cualificado», declaró en una entrevista. Según el propio Cox, es algo «que definitivamente nunca ha ocurrido en nuestra industria».
El convenio también obliga a acreditar por nombre a todo el personal, actual y antiguo, en cada título al que haya contribuido, y protege los acuerdos actuales de teletrabajo e híbridos frente a cambios repentinos. En materia de IA, la implementación de cualquier tecnología que «impacte de manera sustancial en el trabajo realizado por los empleados sindicados» debe negociarse antes de aplicarse. Incluye además una cláusula de sucesión que mantiene el acuerdo en vigor incluso si Blizzard es vendida a otra compañía.
Johanna Faries, presidenta de Blizzard, valoró la ratificación en un comunicado: «La ratificación de estos acuerdos marca un hito significativo y refleja nuestro compromiso compartido de seguir trabajando juntos en apoyo de nuestros equipos y nuestros jugadores».
Un referente para el sector, con el contexto de Activision
El acuerdo llega poco antes del inicio de la BlizzCon 2026 y se produce en un panorama sindical desigual dentro del grupo: King, también del entorno de Activision, rechazó un convenio con los sindicatos suecos Unionen y Sveriges Ingenjörer. El precedente sectorial viene de 2022, cuando Raven Software se convirtió en el primer gran sindicato de videojuegos de Estados Unidos; este es el mayor acuerdo alcanzado hasta ahora en Blizzard y puede servir de plantilla para otros estudios que negocien cláusulas de IA o de despido.






