Pues sí, por fin el sistema europeo de clasificación por edades en videojuegos, el famoso PEGI, se actualiza. Y la verdad es que ya tocaba. Ahora bien, la gran pregunta es: ¿este cambio en PEGI es positivo? La respuesta de The Xennial Gamer es: sí y no.

Por un lado, es evidente que PEGI incorpora por fin elementos que hasta ahora echábamos en falta. Es decir, había aspectos del gaming moderno que no estaban bien contemplados y que necesitaban una revisión urgente.

Pero por otro lado, siendo sinceros, da la sensación de que han pasado de no controlar ciertas cosas a hacerlo de una forma demasiado enrevesada. Y ahí está el problema.

Porque una cosa es actualizar PEGI para adaptarlo a los tiempos, y otra muy distinta es hacerlo de una manera que pueda generar más confusión y más polémica de la necesaria.

The Xennial Gamer cree que este cambio se podía haber planteado de forma mucho más sencilla, más clara y más fácil de entender para jugadores, familias y para la propia industria. Y probablemente así habría generado menos debate negativo.