La decisión de lanzar juegos como servicio en Sony Playstation fue una auténtica cagada. Así, sin paños calientes. Una estrategia que no convenció ni a jugadores, ni a crítica, ni a nadie… Pero no todo lo que hace Sony está mal. Hay una línea de actuación que sí lleva tiempo haciendo bien y está empezando a dar sus frutos: invertir en estudios sin llegar a comprarlos, o bien co-financiar el desarrollo de títulos clave.

Y ejemplos no faltan. Ahí están los bombazos recientes como Final Fantasy VII Rebirth, Helldivers II o Stellar Blade. Todos grandes juegos con resultados excelentes, donde Sony Playstation ha jugado un papel decisivo sin necesidad de imponer su sello en propiedad.

En ese contexto, la reciente inversión en Bandai Namco cobra mucho más sentido. Sobre todo teniendo en cuenta el enorme potencial del anime y el manga en el mercado actual, universos que conectan de lleno con los videojuegos y que pueden ofrecer alegrías importantes a los jugadores de Playstation.