Riot Games ha anunciado una reforma profunda del VALORANT Champions Tour (VCT) que entrará en vigor en 2027. El cambio es estructural: el circuito deja de girar alrededor de ligas largas y pasa a un modelo “tournament-first”, basado en clasificatorias abiertas, torneos regionales presenciales y múltiples vías de acceso a Masters y Champions. La promesa de Riot es sencilla: más oportunidades competitivas a lo largo del año y una ruta más directa desde “cualquier equipo” hacia los grandes escenarios. 

La gran novedad: cualquier equipo podrá buscar Masters y Champions

El titular que más pesa es el regreso (con matices) de las open qualifiers. A partir de 2027, cualquier equipo podrá entrar al ecosistema a través de clasificatorias y competir por plazas en eventos regionales que, a su vez, alimentarán el camino hacia los torneos internacionales. Riot insiste en que el objetivo es reducir barreras de entrada y hacer que la progresión dependa más de rendimiento en torneos que de “permanencia” en una liga. 

Este punto es clave para el Tier 2: en un sistema de ligas, muchas organizaciones quedaban fuera del foco durante meses; en un sistema por torneos, el calendario ofrece más “momentos” donde un underdog puede colarse, construir narrativa y —si acompaña el rendimiento— escalar rápidamente.

VCT Cups: torneos LAN regionales en el centro del calendario

Riot también introduce las VCT Cups, definidas como torneos regionales en formato LAN. La idea es sustituir gran parte de la rutina de liga por competiciones con más “alto riesgo” y con finales presenciales, buscando un producto más intenso para espectadores y más útil para construir historias. En paralelo, Riot quiere llevar el circuito a más ciudades: habla de +20 eventos al año en +16 ciudades, con más paradas presenciales repartidas en el calendario. 

En términos de show, es una apuesta fuerte: más LANs y más finales “en casa” deberían mejorar el vínculo local (fans, activaciones, ticketing) y reducir la sensación de que todo ocurre en un puñado de hubs.

Dinero: prize pools + reparto digital + apoyo a no partners

En el plano económico, Riot menciona más de 6 millones de dólares anuales en prize pools y, además, el compromiso de viajes financiados para eventos globales. Pero lo más relevante es la capa de financiación “fuera del premio”: Riot afirma que en 2025 se compartieron más de 86M$ con equipos a través de ventas digitales (skins, bundles y promociones). Ese dato se usa para reforzar una idea: en VALORANT, el potencial de ingresos no depende solo del prize pool. 

El nuevo modelo también promete más apoyo para equipos no partner, con incentivos vinculados a clasificación y mecanismos de reparto más ágiles para ayudar a sostener operaciones durante la temporada. (Los detalles finos se ampliarán más adelante, pero el mensaje es “más vías de monetización y más accesibles”). 

¿Qué busca Riot con este giro?

El discurso oficial apunta a reimaginar cómo compiten los equipos y cómo se vive el VCT: un calendario más dinámico, con más puntos de entrada, y una estructura donde “cada partido importa”. En la práctica, el cambio también responde a una demanda repetida del ecosistema: más movilidad competitiva, más oportunidades reales para nuevos proyectos y un producto con más picos narrativos a lo largo del año. 

Si Riot ejecuta bien el equilibrio entre apertura y estabilidad, VCT 2027 podría parecerse menos a una liga cerrada y más a un circuito vivo: más torneos, más ciudades y más historias… con el mismo objetivo final de siempre: llegar a Masters y, sobre todo, a Champions.