Magnus Carlsen, actual número uno del mundo en ajedrez, considera que el ajedrez moderno está perfectamente preparado para la era digital, especialmente tras su inclusión en la Esports World Cup 2025.

Ayer, 1 de agosto de 2025, Carlsen compartió su visión del ajedrez en una entrevista con CNN justo antes del inicio de la primera edición del torneo de ajedrez en la Esports World Cup (EWC). Carlsen explicó que, aunque el ajedrez es tradicionalmente un juego analógico, su simplicidad lo hace ideal para la transición a plataformas digitales: “cuando practico, lo hago casi siempre en una pantalla, ya sea un móvil, ordenador o tableta”.

La pandemia de COVID‑19 aceleró este proceso al obligar a los torneos a mudarse a formatos en línea, lo que atrajo nuevas audiencias y popularizó el ajedrez gracias a plataformas como Chess.com y a contenidos como la serie The Queen’s Gambit. FIDE, la Federación Internacional de Ajedrez, ha apoyado esta evolución y se involucró en las conversaciones previas a la inclusión del ajedrez en el EWC, en colaboración con Chess.com.

La modalidad competitiva del EWC introdujo un formato 10+0: cada jugador dispone de 10 minutos desde el inicio, sin incrementos de tiempo. Este estilo veloz aumenta los errores por reloj y conecta con la estética de los esports, según objetivos de accesibilidad al público digital.

Carlsen se convirtió en la primera superestrella del ajedrez en firmar con un equipo profesional de esports, Team Liquid, para representarles en el Champions Chess Tour 2025 y en el propio EWC. Sobre esta nueva etapa, comentó que el momento es trascendental: “Creo que esto es un gran momento para el ajedrez. Ha sido cada vez más online”.

Durante el torneo celebrado en Riad, Arabia Saudita, con un pool de premios total de 1,5 millones de dólares y 250 000 dólares para el ganador de ajedrez, Carlsen cumplió su promesa: derrotó en semifinales a Hikaru Nakamura y luego se impuso al joven Alireza Firouzja en la final, coronándose campeón inaugural del EWC. Con esta victoria, no solo obtuvo el premio, sino que también impulsó a Team Liquid en la clasificación general del EWC.

Este evento marca un hito significativo: por primera vez, el ajedrez es tratado como disciplina de esports con formato, producción y premios propios de ese ecosistema. Según Carlsen, esta convergencia define el futuro del juego. Además, su presencia como embajador del evento —uno de los más elevados en inversión deportiva— refuerza su compromiso con la modernización del ajedrez.

La inclusión del ajedrez en esports responde a una transformación motivada por la digitalización, la llegada de audiencias más jóvenes y una nueva estructura competitiva. La EWC ha sido pensada para combinar tradición con dinamismo visual, mientras Carlsen encarna ese puente al presentarse como jugador y figura mediática clave.