La conclusión del Mundial de League of Legends 2025, con T1 logrando un histórico tricampeonato consecutivo, ha marcado un hito no solo para la escena competitiva, sino para toda la industria del gaming. Quince años después de su creación, el ecosistema de esports más influyente del mundo vive un momento de madurez en el que Riot Games se plantea cómo debe evolucionar para seguir siendo referente.

En una entrevista exclusiva con Dot Esports, Chris Greeley, Global Head de League Esports, repasa los grandes avances del pasado y los desafíos del futuro. Su mensaje es claro: la escena ha crecido de forma extraordinaria, pero todavía queda mucho por hacer para garantizar su sostenibilidad y ampliar su alcance global.

El día en que League of Legends cambió para siempre

Greeley sitúa el gran punto de inflexión en un momento concreto: el primer Mundial celebrado en Estados Unidos, en el Galen Center de Los Ángeles.

Fue un verdadero punto de inflexión para los esports en general y para League en particular”.

Chris Greeley, Global Head de League Esports

Para los fans, LoL siempre había sido enorme, pero aquel evento demostró al resto del mundo —medios, instituciones, marcas y público general— que los esports estaban listos para ser un fenómeno cultural global. La “validación” externa, asegura Greeley, permitió que el proyecto escalara hacia lo que conocemos hoy.

Una audiencia global que exige experiencias locales

Aunque League es un fenómeno mundial, Greeley reconoce que no se percibe igual en todas partes. Corea del Sur sigue siendo la cuna de los esports, un lugar donde jugadores como Faker o Uzi son tratados como estrellas de cine.

Occidente, en cambio, ha tardado más en abrazar la cultura competitiva. Sin embargo, la transición del consumo audiovisual desde la televisión por cable hacia Twitch y YouTube ha acelerado esta tendencia. Los creadores de contenido han actuado como puente hacia el mainstream y la demografía juega a favor de Riot:

Siempre decíamos que los esports solo podían crecer, porque muchos de nuestros fans estaban simplemente naciendo.

Chris Greeley, Global Head de League Esports

Para Riot, cada sede del Mundial debe sentirse “local”. Por eso, los broadcasts no solo se traducen: se adaptan completamente al público. Tal y como explica, las retransmisiones en inglés y mandarín de Worlds Chengdu 2025 parecían “dos eventos distintos”, cada una ajustada al estilo, tono y expectativas de su audiencia.

Worlds, mucho más que un torneo: un espectáculo cultural

El Mundial se ha convertido en un macroevento que atrae incluso a quienes no siguen regularmente la competición. Ese es el objetivo.

En Chengdu, Riot llevó el concepto al siguiente nivel con un enorme LoL Carnival, un festival urbano con activaciones repartidas por diversos barrios y una espectacular estatua gigante de Xin Zhao que se convirtió en icono viral. Todo ello para ofrecer experiencias inolvidables tanto a quienes entran al estadio como a quienes simplemente visitan la ciudad durante la semana del torneo.

La sombra del legendario dragón AR de 2017 sigue presente y genera expectativas altísimas cada año. El reto es encontrar nuevas formas de sorprender sin repetir fórmulas.

Expansión global: ambición sí, pero con los pies en la tierra

Riot quiere llevar el Mundial más allá de las cuatro grandes regiones tradicionales, pero Greeley reconoce que hay limitaciones logísticas claras:

El Mundial requiere un país con suficientes fans como para llenar estadios durante un mes entero, incluidos los días entre semana.

Chris Greeley, Global Head de League Esports

Aun así, la compañía ve oportunidades en regiones emergentes y está apostando por eventos más experimentales como First Stand, que en 2026 viajará a Brasil, o los LEC Roadshows por Europa, diseñados para llevar la experiencia competitiva a nuevas ciudades.

La deuda pendiente: profesionalizar y salvar el Tier 2

Uno de los puntos más críticos de la conversación fue el estado del Tier 2, el escalón competitivo donde se forman los futuros profesionales. Y Greeley es contundente:

Tier 2 es un área que aún no hemos resuelto. No es sostenible para equipos y jugadores.

Chris Greeley, Global Head de League Esports

Aunque la ruta hacia el profesionalismo es más clara que hace diez años, sigue siendo inconsistente entre regiones, con diferencias en apoyo económico, visibilidad y competitividad. Además, la fuga de jóvenes promesas hacia VALORANT, el otro gran título competitivo de Riot, complica el panorama.

Riot considera fundamental crear entornos competitivos más globales donde los talentos emergentes puedan entrenar contra rivales de todo el mundo y reducir la brecha entre Este y Oeste, especialmente contra Corea, la región que domina casi cada Mundial.

El dinero importa, pero no a cualquier precio

Para sostener el ecosistema, Riot ha abierto nuevas categorías de patrocinio, incluyendo criptomonedas, alcohol o casas de apuestas. Pero todo con límites estrictos basados en la edad media del público.

Greeley recuerda que el patrocinio de alcohol en la LCS solo se aceptó cuando la audiencia media superó los 23 años:

No queremos abrir oportunidades económicas si eso significa llevar a la audiencia por caminos equivocados.

Chris Greeley, Global Head de League Esports

El equilibrio entre monetización y responsabilidad es una prioridad, especialmente en una industria donde la confianza del fan es fundamental.

Innovación narrativa y tecnológica para atraer nuevas audiencias

Uno de los grandes desafíos de League es su complejidad. Para alguien que nunca ha jugado, seguir una partida profesional puede resultar intimidante.

Riot intenta reducir esa barrera mediante integración narrativa: cinemáticas, música, eventos temáticos como Spirit Blossom o Noxus e historias que conectan el lore del juego con los esports.

Además, la compañía admite que puede mejorar sus herramientas de seguimiento:

Mejores notificaciones, interacción móvil, accesos más intuitivos y funciones que mantengan a los fans enganchados durante todo el año.

Sostenibilidad: la palabra clave del futuro

El mayor reto a largo plazo es asegurar que los equipos —y los jugadores— puedan vivir de los esports de manera estable.

No puedes mantener un deporte si los equipos no pueden pagar salarios o sostener sus operaciones.

Chris Greeley, Global Head de League Esports

Aunque algunas organizaciones empiezan a ser rentables, otras siguen lejos de ese punto. Riot trabaja directamente con ellas para abrir nuevas vías de ingresos y estabilizar el modelo competitivo.

Un futuro lleno de desafíos, pero también de oportunidades

Quince años después del nacimiento del esport más influyente del planeta, Riot Games tiene claro que el éxito pasado no garantiza el futuro. La compañía se enfrenta a retos estructurales —sostenibilidad económica, fortalecimiento del Tier 2, expansión global— mientras busca mantener un espectáculo que sorprenda año tras año.

Sin embargo, Greeley se muestra optimista. Con nuevas generaciones entrando en el ecosistema, avances tecnológicos, experimentación con eventos globales y un compromiso renovado con el desarrollo del talento, el Mundial de League of Legends encara su próximo decenio con la ambición de seguir siendo el mayor espectáculo competitivo del gaming.