Si estás leyendo esto, probablemente ya estés muy al tanto de la última controversia que rodea al viewbotting en Twitch. Después de algunas acusaciones de alto calado en julio de este año, Twitch anunció que tomaría medidas drásticas contra el viewbotting con una serie de nuevas actualizaciones. A medida que estos cambios se implementaron, se perdieron masas de audiencia semana tras semana en toda la plataforma, lo que llevó a los analistas a cuestionar la credibilidad de la popularidad de Twitch.

Naturalmente, los anunciantes se asustaron: si gran parte de la audiencia es falsa, ¿cómo mides con precisión el impacto de tu campaña? Afortundamente, los compañeros de Stream Hatchet cuentan con herramientas que miden la participación real de la audiencia excluyendo las visualizaciones generadas por viewbotting de los informes de campañas publicitarias. En este artículo, daremos un breve contexto sobre la controversia del viewbotting, qué significa esto para las distintas partes implicadas en el live streaming y ofreceremos una mirada a cómo en Stream Hatchet excluyen bots y canales sospechosos de sus datos.

La controversia del Viewbotting resumida

La controversia del viewbotting comenzó cuando el prominente anunciante e inversor en esports Davin Nash publicó un tuit afirmando que, de los 500 principales streamers, más de 400 tenían audiencia inflada con viewbots. Tras desglosar las repercusiones negativas de aceptar esta situación, la reacción online obligó a Twitch a responder con acciones. Lo que siguió fueron amplias actualizaciones que redujeron drásticamente la audiencia de Twitch durante el mes siguiente (ya ampliamente cubiertas en otros medios si buscas más detalles).

Pero la principal conclusión para muchos especuladores fue que los streamers que perdieron audiencia eran culpables de usar viewbotting y fueron inmediatamente expuestos públicamente. Esta reacción instintiva se produjo cuando algunos de los streamers más famosos perdieron más del 50% de su audiencia tras las actualizaciones de Twitch. Los expertos señalaron rápidamente que la presencia de viewbots en el canal de un streamer no significa necesariamente que el propio streamer sea culpable: el viewbotting por parte de terceros es sorprendentemente fácil de ejecutar, lo que significa que debemos mostrar moderación en lugar de recurrir a una caza de brujas. Pero, ¿quiénes son estas diferentes partes y cómo puede el viewbotting ayudar o perjudicar su éxito en el live streaming?

Impacto del Viewbotting en marcas, streamers y plataformas

La parte más obvia que se beneficia del viewbotting es la propia plataforma de live streaming. Más espectadores y más horas vistas hacen que una plataforma sea más atractiva para los anunciantes y “más cool” para los nuevos streamers y sus fans. Más atención significa más dinero… siempre y cuando no los descubran, claro. Si una plataforma llega a ser asociada con viewbots, esto puede dañar irreparablemente su credibilidad. Cabe señalar que, aunque Twitch ha estado bajo fuego como líder en el espacio del streaming, todas las plataformas de live streaming lidian con el viewbotting y varias son mal vistas por los anunciantes precisamente por esta razón. Twitch ya es lo suficientemente complicado (aunque aquí lo simplificamos), y las vistas falsas solo empeoran las cosas.

Los streamers, de manera similar, tienen mucho que ganar al inflar su audiencia, convenciendo tanto a fans como a marcas de que su comunidad está prosperando y que su contenido es atractivo. La imagen es, a menudo, más importante que la realidad para los creadores, y los viewbots refuerzan la popularidad de un streamer. Pero esto es, dicho simplemente, hacer trampa: los viewbots abusan del sistema competitivo de descubrimiento de Twitch y entierran a streamers más pequeños que intentan crecer (y que de otro modo serían del mismo tamaño que los canales infractores). Twitch ha avanzado a pasos agigantados para hacer la plataforma más viable para los streamers pequeños, con grandes anuncios a principios de este año. Esperemos que este golpe contra los viewbots nivele el campo de juego para los nuevos streamers.

A primera vista, las víctimas del viewbotting son las marcas: están siendo engañadas al creer que su costoso mensaje está llegando a una audiencia mayor de lo que realmente es. Como víctimas de fraude, esto distorsiona por completo la percepción sobre cómo funcionaron sus campañas de marketing de influencers. Devin Nash señaló que en sus propias campañas, a menudo observaba que los streams patrocinados con menos espectadores realmente tenían más conversiones. ¿Su conclusión? Aunque los streamers más pequeños pueden tener bases de fans más apasionadas, la diferencia en las expectativas solo podía explicarse por viewbotting en los canales con más espectadores. La evidencia anecdótica está lejos de ser concluyente, pero es comprensible que historias como estas hagan dudar a las marcas.

Por supuesto, no todas las compañías son tan virtuosas: hay muchos incentivos para que marcas y agencias de talentos inflen artificialmente sus números. Los anunciantes pueden beneficiarse de una exposición aparentemente amplia, haciendo que su marca se sienta más relevante culturalmente para los consumidores. Los empleados dentro de estas compañías también pueden sentir la presión de entregar cifras sólidas para demostrar el éxito de sus activaciones de marca. Finalmente, las agencias de talentos tienen algunos de los incentivos más fuertes para usar viewbots, ya que obtienen un porcentaje basado en los ingresos publicitarios de las campañas de sus influencers.

Cómo encontrar y eliminar audiencia de Viewbots

Todas las motivaciones mencionadas anteriormente son meras especulaciones. Pero señalamos estos puntos para dejar claro que el viewbotting crea una atmósfera de paranoia. Por eso, en Stream Hatchet se esfuerzan en eliminar la audiencia inflada por viewbots de sus propios informes, para dar tranquilidad a las marcas y editores que intentan medir con precisión el éxito de sus activaciones.

Por ejemplo: se pueden desplegar canales falsos para aumentar la audiencia de ciertos juegos o eventos, incrementando así tanto la visualización como el conteo de canales únicos cubriendo esa categoría. Sus sistema etiqueta estos como “canales sospechosos” y, aunque siguen registrando sus datos, se excluyen de cualquier informe o análisis de la industria.

Características comunes entre estos canales sospechosos incluyen:

  • Poco tiempo en directo (a pesar de supuestamente tener mucha audiencia).
  • Canales nuevos sin seguidores.
  • Suspensiones impuestas por las propias plataformas.
  • Prevalencia en ciertos juegos/categorías, particularmente aquellos con bases de fans más casuales (por ejemplo, Slots & Casino, Mobile Games, Minecraft, Roblox).

Aunque los canales falsos son relativamente fáciles de detectar, el verdadero logro está en encontrar canales reales que usan viewbots para inflar sus números (como hemos estado discutiendo principalmente en este artículo).

Algunos ejemplos de estas desviaciones o comportamientos “anormales” incluyen:

  • Canales que mantienen una audiencia constante durante horas, días o incluso meses, que luego de repente ven un salto en espectadores por una cantidad fija en lugar de un aumento más gradual a medida que entran espectadores. (xQc señala un gran ejemplo de este tipo de salto de audiencia).
  • Canales con altas proporciones de espectadores no registrados, lo cual es consistente con el comportamiento de servicios que ofrecen creación de cuentas viewbot.
  • Chats con spam identificado por los propios espectadores como bots, frecuentemente derivados de viewbot raids (una forma de acoso a streamers).

Por supuesto, ninguno de estos síntomas es, por sí solo, evidencia concluyente de viewbotting. Por ejemplo, las Twitch Raids oficiales pueden causar picos aislados, pero luego vuelven a los niveles regulares de audiencia una vez que la raid termina. Aun así, estas señales sirven como aviso de que puede haber actividad sospechosa, lo que permite a nuestros expertos revisar manualmente estos canales.

La decisión de Twitch de avisar a su comunidad sobre la represión contra el viewbotting, aunque controvertida, fue una manera bien pensada de lidiar con este problema. La advertencia previa ayudó a los streamers que no estaban haciendo esto intencionalmente, lo cual es más importante que castigar a los infractores.

Aunque hay mucha especulación sobre los culpables del viewbotting, este razonamiento no es lo más productivo para las marcas que buscan asociarse con streamers en su próxima activación. Lo importante es encontrar herramientas que excluyan la audiencia inflada por viewbots manteniendo intacta la audiencia real.