Riot Games ha llevado su sistema Vanguard Anti-Boost a VALORANT y confirma 296.416 cuentas sancionadas por manipulación de rango en League of Legends y VALORANT, un mensaje que anuncia además un cambio mayor: los requisitos de hardware podrían convertirse en la puerta de acceso a sus juegos.
Anti-Boost es una capa de clasificación dentro de Vanguard, el antitrampas de Riot Games. La compañía la lanzó de forma privada en League of Legends en septiembre de 2025 y, tras casi un año de pruebas, VALORANT ya la ha adoptado. Según el blog de desarrollo de Riot, esa expansión duplica la potencia del sistema, y la empresa avisa de que aún no está a pleno rendimiento.
El antitrampas como control de acceso
La parte relevante para el mercado no son solo las cifras. Riot señala que los jugadores pueden esperar restricciones de MFA y requisitos de TPM 2.0 en un calendario acelerado. No son funciones ya activas ni hay fechas anunciadas, pero el plan declarado es claro: usar la atestación de hardware de Vanguard para mantener un registro sencillo al tiempo que se impide que los actores sancionados vuelvan a crearse cuentas nuevas.
En la práctica, el antitrampas deja de ser solo un detector de trampas y pasa a funcionar como una capa de verificación de equipos, algo más cercano a un control de identidad que a una herramienta de juego. Para cualquier editor, patrocinador o titular de derechos, la implicación es directa: las reglas de acceso a dos de los ecosistemas competitivos más grandes del sector van a depender del hardware del jugador, con los riesgos de falsos positivos y de exclusión que eso conlleva.
Riot sostiene que la atestación permite conservar ese registro de baja fricción sin sacrificar la calidad de las partidas ni exponerse de nuevo a los usuarios expulsados.
Quién cae y quién no
Las 296.416 cuentas sancionadas desde finales del año pasado acumulan revocación de puntos y suspensiones escalonadas desde tres días hasta permanentes; las cuentas compradas o sin dueño quedan baneadas de forma definitiva. Riot delimita el objetivo con precisión: no persigue las cuentas alternativas personales, que según la empresa tienen más del 70 % de los jugadores, sino las compras de cuentas y el préstamo de ellas. El sistema funciona globalmente en el competitivo de ambos títulos desde el anuncio.
VALORANT ya había estrenado requisitos de MFA en clasificatoria para cuentas compartidas, una medida que el propio blog referencia pero sin fecha exacta en el texto. Lo que falta por conocer es cuándo MFA y TPM 2.0 se vuelven obligatorios y en qué rangos: Riot dice que habrá que estar atentos.





